Déjame comenzar diciendo que fue difícil crear esta lista. Piénsalo bien: estoy tratando de escoger los mejores versículos de la Biblia sobre un tema específico. Pero ¿realmente existen “los mejores” versículos, o simplemente aquellos que nos han impactado más que otros?
Yo me inclino por lo segundo.
Así que esta lista es exactamente eso. Estos son cinco versículos bíblicos sobre el dinero que, aun cuando apenas estoy comenzando a comprenderlos en profundidad, han revolucionado mi vida financiera. Cada uno ha tenido un impacto fuerte en muchas de mis decisiones. Espero que tú también permitas que impacten tu vida y que te ayuden a tener una mejor perspectiva de lo que la Biblia dice acerca del dinero.
1. Filipenses 4:19 (NVI) “Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.”
Si has vivido lo suficiente, probablemente ya te diste cuenta de que poner tu confianza en la economía, en tu empleador o en tu cuenta bancaria no es una buena idea. Todos ellos son amigos en las buenas: pueden ayudarte mucho en un momento y, al siguiente, todo puede cambiar.
Dios, en cambio, siempre es fiel. Por eso debemos confiar en Él como nuestra fuente. No importa si hay una crisis financiera, si pierdes tu empleo o si tu plan de jubilación pierde un gran porcentaje de su valor de la noche a la mañana: Dios seguirá supliendo tus necesidades, tal como lo prometió.
2. Malaquías 3:10 (NVI) “Traigan íntegro el diezmo para los fondos del templo, y así habrá alimento en mi casa. Pruébenme en esto —dice el Señor Todopoderoso—, y vean si no abro las compuertas del cielo y derramo sobre ustedes bendición hasta que sobreabunde.”
Comenzar a diezmar es un paso de fe muy valiente. Algunas personas argumentan que el diezmo no es un requisito en el Nuevo Testamento. En cierto sentido, estoy de acuerdo, ya que nuestra salvación ya no se basa en obras, sino en la fe en Jesús. Pero, siendo honesto, como creyentes del Nuevo Testamento, el diez por ciento debería ser solo un punto de partida en nuestro camino de generosidad. Después de todo, Dios es dueño de todo. No importa en qué punto estemos con nuestras ofrendas, siempre deberíamos aspirar a dar más. En mi experiencia personal, dar este paso de fe fue muy fructífero y produjo un testimonio verdaderamente increíble.
3. 1 Timoteo 6:10 (NVI) “Porque el amor al dinero es raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.”
Este versículo suele citarse incorrectamente. El dinero en sí no es malo; lo que es dañino es el amor al dinero. Tener un millón de dólares en el banco no significa automáticamente que lo ames, así como tener solo cinco dólares no demuestra que no lo hagas.
Por ejemplo, Warren Buffett tiene miles de millones de dólares, pero está donando casi toda su fortuna para beneficiar a otros. Por otro lado, he escuchado historias de personas que han perdido la vida por apenas veinte dólares. Al final, se trata de la condición del corazón, algo que solo Dios puede juzgar.
4. Hechos 20:35 (NVI) “Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: ‘Hay más dicha en dar que en recibir’.”
Dar nos libera, mientras que acumular nos atrapa (ver Santiago 5:2). Dar transforma la vida de otros (Juan 3:16). Dar trae bendición de vuelta a nuestras vidas (Lucas 6:38). Dar nos permite acumular tesoros en el cielo y no aquí en la tierra (Mateo 19:21). Dar realmente es una bendición… y necesitamos ser parte de ello.
5. Proverbios 22:7 (NVI) “El rico domina sobre el pobre, y el deudor es esclavo del acreedor.”
La libertad que viene con no tener deudas siempre me ha parecido tan atractiva que he estado dispuesto a renunciar a muchas cosas con tal de alcanzarla. Durante los últimos años, mi esposa y yo hemos estado trabajando con disciplina para eliminar nuestras deudas, dejando pasar oportunidades de gastar de forma despreocupada como lo hacían algunos de nuestros compañeros. Salir de deudas no es fácil y, muchas veces, implica una verdadera lucha. Pero la libertad que se obtiene al lograrlo hace que todo el esfuerzo valga completamente la pena.



