“Él nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que con el mismo consuelo que de Dios hemos recibido, también nosotros podamos consolar a todos los que sufren.”
— 2 Corintios 1:4 NVI
Como viuda, sé lo importante que pueden ser el amor y el apoyo durante una pérdida. Cuando mi esposo murió repentinamente, fue uno de los momentos más difíciles de mi vida. Me costaba hacer cosas simples como ir al supermercado, preparar comida o lavar el auto. Sin embargo, el Señor usó a mi familia, amigos y a mi comunidad de la iglesia para consolarnos durante nuestra temporada de duelo.
Cuando pienso en todas las cosas que las personas hicieron para demostrarnos su amor y apoyo, hubo cinco que realmente me ayudaron a atravesar el dolor inicial:
1. Oración
Recuerda orar por tus seres queridos. La paz de Dios nos alcanzaba cada vez que alguien venía a orar por mi familia y por mí. Su compromiso con la oración nos recordaba depender del Señor para recibir sanidad y esperanza. Este tipo de ayuda quitó la presión en los demás y permitió que el Señor tuviera el control del momento. Fue reconfortante sentir el apoyo de otros en oración.
“No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.” — Filipenses 4:6-7 NVI
2. Presencia
Una amiga venía cada semana con comida, flores y una sonrisa. No intentaba cambiar mi ánimo ni usar palabras para detener mi tristeza. Solo estaba presente. Saber que a alguien le importaba lo suficiente como para venir constantemente y acompañarme en mis momentos más bajos me trajo paz.
“Ayúdense unos a otros a llevar sus cargas, y así cumplirán la ley de Cristo.” — Gálatas 6:2 NVI
3. Provisión
Procura brindar ayuda práctica a tu ser querido. Los dones tangibles de comida o servicios fueron una gran bendición. Las personas se fijaron en lo que yo no podía hacer y ofrecieron ayuda de manera práctica. Lo que hizo esto aún más significativo fue el corazón de siervo con el que cada uno lo hizo. Estas bendiciones me recordaron que Dios cuidaría de nosotros y que no estábamos solos.
“Y no se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque esos son los sacrificios que agradan a Dios.” — Hebreos 13:16 NVI
4. Paciencia
Tómate el tiempo para aprender sobre el proceso saludable del duelo y permite que tu ser querido sane a su propio ritmo. Cada persona vive el duelo de forma diferente. Mis amigos y familiares estuvieron dispuestos a disminuir su ritmo, incluso a pausar sus planes, para darme espacio en mi proceso. No pusieron expectativas sobre nosotros. Se necesita sacrificio y una fe genuina para confiar en que Dios guiará a nuestros seres queridos en su camino de sanidad.
“Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor.” — Efesios 4:2 NVI
5. Prioridad
Demuestra a tus seres queridos que son tu prioridad. Nunca había sentido tanto amor y cuidado como el que recibí de aquellos que supieron ayudar de maneras que significaban más para mí que para ellos. No se trataba de su deseo de sentirse útiles, sino de cómo su cuidado trajo consuelo y sanidad a nuestro dolor.
“No hagan nada por egoísmo o vanidad; más bien, con humildad consideren a los demás como superiores a ustedes mismos. Cada uno debe velar no solo por sus propios intereses, sino también por los intereses de los demás.” — Filipenses 2:3-4 NVI
Profundiza Más
Comunícate con tu ser querido que está en duelo y pídele que te comparta tres maneras en las que puedes orar por él esta semana. Luego, busca versículos en la Biblia sobre el duelo y la pérdida, y anímalo compartiendo lo que dice la Palabra de Dios.
Lee Hebreos 13:16, Efesios 4:2 y Filipenses 2:3-4.
Reflexiona: ¿Cómo puede usarte Dios para dar prioridad a las necesidades de tus seres queridos y brindarles apoyo práctico mientras atraviesan su dolor?
Haz una lista de cuatro cosas que puedes hacer esta semana para acompañarlos en su proceso de duelo.



