"Anda, observa a la hormiga; considera sus caminos y adquiere sabiduría. Sin tener jefe, ni capataz, ni quien la mande, durante el verano prepara sus provisiones y durante la cosecha recoge su alimento. Perezoso, ¿hasta cuándo permanecerás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño? Un poco de sueño, un poco de dormitar, un poco de cruzarse de manos para descansar, y vendrá tu pobreza como un bandido, y tu necesidad como un hombre armado." – Proverbios 6:6-11 NVI
La pereza, a veces llamada acedia, es algo que la Biblia nos enseña a evitar. La Biblia la presenta como algo que conduce a la pobreza y al hambre. Sin embargo, si somos honrados, todos podemos caer en patrones de pereza, procrastinación o ceder a diversas distracciones. En la era de las redes sociales y el desplazamiento infinito en nuestras pantallas, todos hemos sido culpables de desperdiciar tiempo precioso de formas perezosas y sin significado.
Aquí hay 3 formas de establecer mayor disciplina y superar la pereza.
1. Asegúrate de que tu relación con Jesús sea sólida, cree en Él como Señor y honra lo como tu Mesías. Este primer paso es crucial, porque a través de la fe en Cristo recibimos el Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo quien obra en nosotros para desarrollar y profundizar nuestro autocontrol (Gálatas 5:22-23). El autocontrol es el fundamento de la disciplina personal; solo podemos cambiar nuestros hábitos cuando ejercemos control sobre nosotros mismos. Si no ejercemos ese control, nuestra carne lo hará por nosotros y nos llevará a la tentación y a la pereza.
2. Encuentra socios de rendición de cuentas. No estamos destinados a vivir esta vida solos. Necesitamos comunidad y apoyo de amigos y familia. Eclesiastés 4:12 dice: "Si uno es derrotado, otro lo levanta. ¡Pero ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a entrar en calor? Si alguien ataca a uno solo, entre dos podrán resistir. La cuerda de tres hilos no se rompe fácilmente" (NVI). Cuando intentamos adoptar nuevos hábitos, es útil tener un amigo que nos pueda mantener responsables.
Toma por ejemplo el deseo de ponerte en forma y perder peso corriendo cada mañana. Tu tasa de éxito será mucho mayor si tienes un amigo que corra contigo. Los dos se animarán el uno al otro para cumplir y realmente hacerlo. Si estás intentando aumentar tu tiempo en oración, es útil tener un compañero de oración con quien reunirte, quien pueda animarte y fortalecerte. No importa lo que estés intentando lograr, es bueno hacerlo con un socio de rendición de cuentas.
3. Rodéate de recordatorios de lo que quieres lograr. Se ordenó al pueblo judío que recitara la oración que se encuentra en Deuteronomio 6:4 dos veces al día, en la mañana y en la noche. Se suponía que debían dirigir intencionalmente sus mentes a Dios declarándolo su Señor dos veces al día. Esto fue para instalar un ritmo de remembranza en sus mentes personales y su cultura colectiva.
Podemos adoptar métodos similares para ayudarnos a lograr nuestras metas personales y superar patrones de procrastinación y pereza. Configura recordatorios en tu teléfono para trabajar en tus objetivos y proyectos actuales, o coloca recordatorios en notas adhesivas en tus espejos. Estos recordatorios constantes de tus metas te ayudarán a cumplir.
En última instancia, lo más importante es pedirle a Dios que te dé la fortaleza, el valor y la oportunidad de salir de patrones de pereza e ingresar a nuevos ritmos. Dios es fiel, y Él te ayudará. Él es nuestra fortaleza cuando somos débiles, Él es nuestro auxilio en tiempos de tribulación, y es el único capaz de instilarnos verdadera disciplina.
Una Oración para Superar la Pereza
Dios todopoderoso, ayúdame a evitar la pereza. Mueve mi corazón y mi mente para desarrollar en mí mayores medidas de disciplina y autocontrol. Quiero ser útil, para que a través de mis esfuerzos seas glorificado. Quiero ser tus manos y pies en este mundo, y por eso necesito energía y resistencia. Concédeme esto hoy, te lo pido, en el nombre de Jesús. Amén.



